jueves, 27 de febrero de 2014

La confianza

La confianza debe comenzar por uno mismo, aquello en lo que se cree será suficiente motivación para apoyar las acciones y especialmente para  mantener nuestra fuerza cuando aparece la duda. Normalmente la duda es impulsada por factores limitadores de los que, siendo diferentes entre sí, aparecen en cada individuo bajo las formas que cada uno le de.



Nuestras dudas son traidoras,
y por ellas perdemos el bien
que con frecuencia pudimos ganar
por miedo a intentarlo.
William Shakespeare




Para recuperar la confianza, base del poder, es bueno observar los recursos que verdaderamente se poseen, realizar una lista detallada de puntos fuertes, aptitudes, valores añadidos o características diferenciadoras.
Recordar los éxitos obtenidos refuerza nuestra seguridad y a partir de la confianza en uno mismo se comienza a desarrollar la confianza en los demás. Pero...
¿Es posible confiar en los demás?
¿Qué características propias se deben cambiar para "confiar" en el otro?

Superar limitaciones, miedos, creencias, juicios y prejuicios es el camino para poder confiar en uno mismo y en los demás. El poder se basa en la confianza, llevada al extremo de confiar en que se pueden superar hasta las traiciones, que sólo son nuevas oportunidades de cambio.

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