martes, 26 de enero de 2021

Qué bien me llevo conmigo

 Tiempo de teletrabajo, que obligatoriamente nos lleva a un encuentro con uno mismo, ¿Verdad? Si bien es cierto que pertenecemos a un equipo humano, también lo es que son muchas las horas del día en que sólo convivimos con nosotros.
Algunas personas no se soportan, les trae tristeza, inseguridad, los desmotiva y me pregunto qué razón habrá en cada uno, para no disfrutar de su propia compañía.
Es un reto que no asocio con la soledad, lo estoy imaginando como una característica de diferentes personalidades. Aquellos que no pueden tolerar su presencia, comprenderán que otros tampoco lo hagan. Para evitar ese displacer es bueno esforzarse por caerse bien a sí mismo.
Sonreír al espejo, vestir con elegancia, hablarnos internamente con compasión y empatía, no juzgarnos por nuestras acciones, será la base.


Otras opciones son atender nuestros deseos en la medida de lo posible, por ejemplo comer sabroso, darnos los tiempos que necesitamos, respetar nuestras creencias. Escuchar música agradable y mantener la actividad física,( mi reloj me avisa cada tanto rato que es tiempo de ponerme de pie, y mi columna queda muy agradecida). Si uno fuera un huésped  le gustaría disfrutar de un lugar aireado, bonito y ordenado. Sentir la alegría que su presencia provoca en el casero y tener un diálogo distendido, inteligente y muy agradable, así es como debemos sentirnos, como el querido huésped de nuestra casa.
¿Es difícil ser ese casero amable y simpático o es más complicado ser el huésped agradecido y sociable?

6 comentarios:

  1. Me encanta leer tus reflexiones. Muchos kilómetros de distancia, pero las mismas preocupaciones. Besos.

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  2. Gracias Adela!!! Compartimos tiempos e ideas, me encanta...

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  3. Gracias Adela!!! Compartimos tiempos e ideas, me encanta...

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  4. Gracias Adela!!! Compartimos tiempos e ideas, me encanta...

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  5. ¡Qué bonito todo lo que dices! Me identifico plenamente con tus letras.
    Un abrazo.

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