sábado, 29 de junio de 2013




Nueva presentación del libro Coaching en acción. La caja de herramientas del coach.


Este libro lleva alma de pájaro, ya que nos gusta creer que: … El libro es un pájaro de más de cien alas para volar, según escribió en una greguería Ramón Gómez de la Serna.
Sabemos que los libros no vuelan, pero sus lectores sueñan con volar toda vez que tienen un ejemplar a su alcance.
Este no es un libro volador, tampoco un pájaro escrito, y mucho menos somos sus creadores, los escritores de pájaros…
Nosotros somos un grupo de alumnos del Programa Superior de Coaching Estratégico de Fundesem, que hemos aprendido a hacer que nuestros sueños no sólo vuelen si no que se transformen en objetivos reales que nos gusta alcanzar.
Valga este libro como  concreta demostración de nuestra profesionalidad.
Como coaches certificados que somos, sabemos que es posible definir objetivos realistas, medibles, alcanzables, temporalizados y con algo de reto o desafío, para ponerle emoción.
En base a este conocimiento, fue nuestro objetivo común escribir un libro donde brindáramos herramientas valiosas de coaching, hacer que fuera interesante y útil, logrando que se publicara en esta fecha, hacerlo entre todos sin disputas ni vacilaciones y atrevernos a ser juzgados por nuestros lectores.
Hemos puesto ilusión y conocimientos por partes iguales, fundamentalmente desarrollamos el espíritu de equipo necesario para llevarlo adelante y hoy celebramos el logro.
Para completar los pasos de un proceso de coaching desarrollamos nuestro plan de acción, jalonado por reuniones y otras formas de comunicación, nombramos un coordinador de las tareas, compartimos el peso del esfuerzo proporcionalmente, investigamos a conciencia, compartimos las experiencias, generamos los cambios necesarios y aquí estamos a punto de lograrlo.
Al principio de la propuesta vivimos una etapa de reflexión, en la que rastreamos nuestro interior en busca del conocimiento, las habilidades, sentimientos, relaciones y fortalezas propias de cada uno de nosotros.
Este período nos brindó el descubrimiento de las individualidades pero especialmente descubrimos que somos un equipo.
Comenzamos la acción al conformarnos como Equipo Alejandría, poner nuestros objetivos comunes, organización y reparto de tareas.
Aparecieron algunos hitos en el camino que nos obligaron a replantear la estrategia y volver a empezar.
Así cumplimos los pasos de un proceso de coaching que nos llevó a conseguir escribir el libro, en los tiempos previstos y ya sólo nos falta hacer que esta acción se convierta en nuestro hábito y continuemos creando nuevas obras literarias.
Las cuatro etapas: Reflexión, descubrimiento, acción y hábito son la base de nuestro trabajo.
Es deseable que este libro se convierta en un auxiliar, un compañero, un espacio de consulta para cada uno de los que lo posean.
Del mismo modo es esperable que disfruten el aprendizaje que brindan sus páginas, la aplicación de estas herramientas y sientan como un acierto el haberlo elegido.
Vaya el más profundo agradecimiento de todos los que formamos el Equipo Alejandría, los creadores de este libro, a Juan Carlos Cubeiro por su apoyo generoso, irrestricto y pleno de calidez. También muy especialmente a Gabriel Ferrer por el entusiasmo y magnanimidad con que ha motorizado este sueño/proyecto, a través de Fundesem.
Gracias a ti lector, muy especialmente, por confiar en nuestra obra.


Equipo Alejandría




miércoles, 29 de mayo de 2013

DIVERSIGRAMA (RHETI)

Bien mirados, todos nos ocultamos, completamente desnudos,
                                                    en los vestidos que usamos. Heinrich Heine


El diversigrama es una descripción de diferentes tipos de personalidad. Los expertos líderes en este campo: Don Richard Riso y Russ Hudson han definido un estándar para determinar diferentes tipos de personalidad basados en el eneagrama. Sus estudios de este antiguo símbolo están plasmados en su libro:” Discovering your personality type: the essential introduction to the enneagram” (Descubriendo su tipo de personalidad: introducción esencial al  eneagrama), colocando en un marco sicológico que puede ser usado prácticamente, en muchos aspectos de la vida diaria, el Riso-Hudson Enneagrama Types Indicator o RHETI.
El eneagrama se representa por una figura geométrica, donde vemos nueve puntos de contacto con un círculo, en sicología esta figura se refiere a los nueve tipos fundamentales de personalidad o eneatipos que surgen de la particular percepción que tenemos de nosotros mismos y del mundo.




Indica que cada ser humano posee una esencia, íntima, personal y propia con la cual debe desenvolverse a lo largo de su vida. Para lograr esto, el individuo desarrolla un conjunto de estrategias y mecanismos de supervivencia, llamada personalidad, que le permite mostrar una parte de sí mismo y mantener oculta esa esencia fundamental.
El eneagrama nos ayuda a descubrir quiénes somos y por qué actuamos, identifica la máscara o “personalidad” detrás de la cual solemos ocultarnos. Esta toma de conciencia nos ayuda a conocernos mejor a nosotros mismos y a los demás.
El Indicador de Tipo del Eneagrama Riso-Hudson (RHETI) es una prueba que consta de 144 preguntas, cuyas respuestas vienen de a pares, es decir hay dos posibles opciones por cada pregunta y sólo se puede escoger un enunciado de cada una de las parejas. Se debe elegir el enunciado que mejor describa la forma en la cual uno ha actuado la mayor parte de su vida, evitando analizar demasiado, en pos de ser espontáneo y hallar aquel comportamiento que se ha experimentado más veces a lo largo de su propia historia.
Este cuestionario presenta enunciados similares, que resultan difíciles de elegir, es así para diferenciar determinadas áreas en las que el individuo muestre conductas o actitudes similares.
Al finalizar la prueba se obtiene una definición de la personalidad, principales rasgos de carácter, y fundamentalmente permite descubrir la máscara que se utiliza para comunicarse con los demás, desvela su lado oculto, revelando invalorables ideas para cambiar y crecer.
Veamos un ejemplo:
La personalidad número nueve: El pacificador, en la superficie parece ser el más tolerante, la persona más placentera imaginable. Es que su intención es mostrarse frente a los demás como una persona simple y feliz.
Pero en su lado oculto poseen una enorme facilidad de enojo que ellos esconden incluso de sí mismos.
Los pacificadores desean compartir su vida con los demás, son seres sociables, sin embargo necesitan mantener su autonomía, quieren evitar que los demás los pongan en compromiso.

Ellos ocultan esta esencia verdadera, íntima, profunda, por temor a que si demuestran su enojo o su necesidad de autonomía los demás los rechacen, temen que se destruyan sus relaciones.
Estas creencias o miedos a ser rechazados si se muestran tal cual son frente a los demás, seguramente tienen su origen en la infancia, o a través de su propia historia, las vivencias, ciertas experiencias vitales, han formado esta red de juicios propios, que no pueden abandonar, ya que en las creencias se está instalado.
El mundo, los hechos, las personas y la vida misma se ven a través de estos filtros llamados creencias.
Lo más sano en el caso de una personalidad Nueve, para lograr que pueda desarrollar su verdadero potencial, es sugerirles que controlen su cólera reprimida, canalizándola a través de salidas constructivas de su energía
El método RHETI representa una excelente oportunidad para descubrir los aspectos ocultos de la personalidad, el perfil que surge de la aplicación de la herramienta es útil para diferentes propósitos como desarrollo profesional, educación, desarrollo de relaciones, orientación vocacional, etc, pero fundamentalmente es valiosa para el trabajo del coach, ya que permite colaborar con su pupilo a descubrir y comprender su forma de actuar y a partir de allí generar los cambios necesarios.


jueves, 16 de mayo de 2013


Coaching de equipo

El aprendizaje en equipo es el proceso de alinear y desarrollar la capacidad del equipo para crear los resultados deseados por sus integrantes.
Se construye sobre la disciplina del desarrollo de una visión compartida. También se construye con maestría personal - Peter Senge



Al hablar de grupo consideramos que cada persona está incluida en un sistema, por lo tanto el grupo no puede funcionar sin una de sus partes.
Cuán importante es la individualidad para hacer que todo funcione. El ser humano con su biología, su emocionalidad, su intelecto es en sí mismo un sistema. Al interrelacionarse con otros individuos determinan un nuevo sistema.
El coaching de equipo es una oportunidad de aprendizaje y especialmente de resolución de situaciones obstaculizantes o conflictivas. Trabajar juntos sistémicamente genera confianza y resulta altamente productivo ya que las personas se complementan en sus conocimientos, competencias y experiencias.
Vivimos y actuamos con y entre otros y el coaching de equipo potencia esta interacción.
Un grupo no siempre es un equipo, el desafío del liderazgo moderno es transformar cada grupo en un verdadero equipo de alto rendimiento. Cuando se logra, los participantes actúan como instrumentos de una orquesta afinada y alineada con precisión.



miércoles, 24 de octubre de 2012

Superar el ego


Algunas veces vemos en los demás un comportamiento que puede ser considerado vanidoso. Es cuando traslucen una excesiva confianza en sí mismos, pareciendo demostrar una capacidad propia muy por encima de otras personas y cosas. Se vanaglorian de lo que hacen, de lo que son, de la imagen que dan y fundamentalmente abusan del poder que ostentan.

La tensión que esta postura frente a la vida conlleva implica un precio demasiado alto, en relación al beneficio que provee. Suele ocurrir que confundan el cariño simple y sincero con la admiración. Lo que hace que pierdan el primero y nunca obtengan la segunda. La necesidad de perpetuar esa supuesta imagen, basada generalmente en sus propias inseguridades les exige un esfuerzo continuo, pérdida de afectos, surgimiento de antinomias.

Recuerdo que una vez le pedí a una persona a quien apreciaba que me presentara en una institución, simplemente deseaba incorporarme a la misma, sin fines específicos, y era necesaria la presentación de un socio. Se negó a hacerlo protegiéndose con extrañas frases dogmáticas. Declamaba algo así como principios superiores, elevados por encima del común de los mortales. Por supuesto no entré en ninguna estéril discusión, su ego poderoso la llevaba a expandir su poderío, cual cola de un pavo real.
Por supuesto que pude acceder a la institución a través de otros amigos, no representaba dificultad para mí acceder a la misma. El punto importante de este relato es la pena que me produjo esa pobre persona que seguramente temblorosa por su propia inseguridad tomaba esta actitud que me permitió conocerla verdaderamente. "Darme cuenta" de su pequeñez.

Es verdad que hay casos peores, suelo ver la desesperación con la que sostienen sus egos vanidosos ciertos personajes de gran poder real, como los dictadores, que llevan a sus pueblos a los peores destinos simplemente para engrandecerse ellos mismos. Buscando un espejo donde reflejar esa imagen propia que íntimamente saben que no existe. Cuando creen que se les nota su insignificancia interior exageran las conductas, amenazan, toman decisiones irresponsablemente y vemos, con horror, como sus pueblos son engañados, envueltos con argumentos patrioteros, vendiendo falsas ideologías, conmoviendo a personas de buena voluntad, sin escrúpulos, sólo por esa enfermiza necesidad de lustrar sus vanidades.

A ellos les diría en ritmo de blues...

"Deja tu ego, toca la música, ama a la gente" Luther Allison



domingo, 21 de octubre de 2012

Mar de fueguitos


..."Un hombre del pueblo de Neguá, en la costa de Colombia, pudo subir al cielo. A la vuelta, contó. Dijo que había contemplado, desde allá arriba, la vida humana. Y dijo que somos un mar de fueguitos. El mundo es eso- reveló-. Un montón de gente. Un mar de fueguitos.

Cada persona brilla con luz propia entre todas las demás. No hay dos fueguitos iguales. Hay fuegos grandes y fuegos chicos y fuegos de todos los colores. Hay gente de fuego sereno, que ni se entera del viento, y gente de fuego loco, que llena el aire de chispas. Algunos fuegos, fuegos bobos, no alumbran ni queman; pero otros arden la vida con tantas ganas que no se puede mirarlos sin parpadear, y quien se acerca, se enciende..."
Eduardo Galeano, El libro de los abrazos
Que no se apague el fuego

Por ser uno de aquellos fuegos que encienden todo alrededor daría mi reino. Poder transmitir la pasión, el entusiasmo, las convicciones, la energía de vivir, es un don maravilloso que genera cambios, es retador, lleva implícito el combustible indispensable para mantener la llama encendida.

Dejar que el fuego se apague es como renunciar a la vida misma, mantenerlo depende de cada uno, ese fueguito que somos, único, valioso, diferente al resto de los que  forman el mar, necesita ser alimentado desde el corazón. Allí es donde anida nuestra fe, nuestra posibilidad y la fuerza interior.
Conocernos profundamente, aceptarnos y amarnos con nuestras virtudes y defectos, es el germen de nuestra evolución. Brillemos con luz propia entonces a través del avance en nuestro propio liderazgo interior. Ser líder de uno mismo es el secreto, que nuestra vida esté motivada por nosotros mismos y el fuego arderá intensamente, contagiando luz, calor y fuerza.


domingo, 14 de octubre de 2012

fotos viejas

Esta mañana de domingo perezoso y tristón me encuentra revisando fotos viejas como para canalizar la morriña,  saudade...qué otros términos se pueden aplicar al término nostalgia...seguramente en cada idioma podemos encontrar una palabra cadenciosa, como con cierta musicalidad que nos lleve a identificar esa extrañeza por los tiempos pasados.
Así como pasan entre mis dedos las estampas antiguas, un poco manchadas y otro tanto deslucidas una galería interminable de sucesos invaden mi memoria.

Para expandir el pecho y no permitir a las emociones dolorosas que aparezcan, por el tiempo que se fue, por los que ya no están, elijo sacudir esa tristeza y sonreír con ganas por este presente maravilloso que no existiría sin haber habido el pasado que lo sustenta.

Es verdad que ya no soy esa adolescente de melena larga y falda corta que me muestran las fotografías, pero aquella jovencita ha avanzado en la vida, ha dado otras vidas, para que sean los continuadores de esta zaga. De lo aprendido a lo largo de tanto camino recorrido, de tanta gente linda que puebla mi memoria, es hoy el fruto maduro que puedo brindar a quienes me acompañan.

Me vino a la memoria el título, ya que no su contenido, de un libro que disfruté en mi adolescencia: "Buenos días tristeza" de Francoise Sagan y prefiero decir "Adiós tristeza", como en el poema de Paul Éluard que también aparece en este libro.
Valoro tanto cada peldaño subido hasta aquí..

gracias a la vida...
.

jueves, 11 de octubre de 2012

La generosidad

Este término, tan vapuleado, es quizás una de las virtudes más difíciles de encontrar aún en nosotros mismos.
Implica "grandeza" y para los simples seres humanos, esa grandeza que pareciera ser de los dioses, no nos resulta fácilmente alcanzable.

Una vez me pidieron que tuviera la generosidad de pedir ayuda, allí comencé a repensar esta palabra en otras acepciones. Comprendí que al pedir esa ayuda, aceptarla y mostrarme tan débil como para necesitar de los demás es la verdadera prueba de la generosidad más elevada.
Ocurrió este hecho en una escalada en la montaña, yo poseo limitaciones físicas ya que no soy deportista y había pensado en no compartir esta actividad. Sólo me impulsó a hacerlo esta invitación a "ser generosa".
La experiencia, humana, enriquecedora, emocionante me permitió disfrutar de otro sentimiento especial, la gratitud. El resultado de esta experiencia es que comencé sintiéndome pequeña y avergonzada por ser la peor del equipo, por ver el esfuerzo de mis compañeros para ayudarme a llegar y al finalizar pude sentirme engrandecida interiormente, con el alma rebosante de gozo por tan maravillosa experiencia.
Di amor, recibí más aún del que había dado y era especialmente tierno comprobar la alegría de mis compañeros por sentirse útiles, por poderme proteger.

Me ha llevado a este recuerdo la generosidad de un coach, gran profesional al que admiro y de quien siempre aprendo, que esta mañana me sorprendió poniéndome como protagonista en su blog. Es una caricia para el alma que despierta en mí la más profunda gratitud.
Eduardo Rosser, es un profesional cercano, cálido con todos, con la humildad de los grandes y es a quien me refiero en este momento. Su grandeza deja más claramente reflejadas las pequeñeces ajenas.


El hombre no se perfecciona en el egoísmo, sino en la entrega. (J. Vieujean)